La compañía inició los trabajos de pilotaje en Bahía Blanca y avanza con la preparación de terrenos para una nueva terminal de almacenamiento. El proyecto, que conecta la producción neuquina con la infraestructura portuaria, contempla una inversión estimada en US$ 3.000 millones y apunta a triplicar las exportaciones de líquidos del gas natural.
El desarrollo de la infraestructura energética vinculada con Vaca Muerta sumó un nuevo avance en la provincia de Buenos Aires. Transportadora de Gas del Sur (TGS) comenzó las tareas de pilotaje en Puerto Galván, donde construirá instalaciones destinadas al almacenamiento y despacho de líquidos del gas natural hacia los mercados internacionales.
En paralelo, avanzan los trabajos de nivelación y relleno de los terrenos donde se instalarán los futuros tanques. Las obras forman parte de un megaproyecto que integrará instalaciones de procesamiento en Neuquén, transporte por ductos, fraccionamiento y exportación desde Bahía Blanca.
La iniciativa representa un paso concreto en la ejecución de un desarrollo que busca aprovechar los componentes líquidos del gas de Vaca Muerta y ampliar la capacidad argentina para comercializarlos en el exterior.
Un corredor industrial desde Neuquén hasta el puerto
El proyecto de TGS contempla distintas instalaciones que funcionarán de manera integrada para conectar los yacimientos neuquinos con la terminal marítima bonaerense.
En Tratayén, Neuquén, se ampliará la capacidad de procesamiento para recuperar los líquidos presentes en las corrientes de gas. Desde allí, un nuevo poliducto de aproximadamente 577 kilómetros trasladará esos componentes hasta Bahía Blanca.
En Cerri se construirá una planta de fraccionamiento, donde la mezcla se separará en productos comercializables, entre ellos propano, butano y gasolina natural. Posteriormente, los líquidos destinados a la exportación serán almacenados en las instalaciones de Puerto Galván hasta su despacho por vía marítima.
Los trabajos ya iniciados en el puerto constituyen una de las etapas visibles de esta cadena industrial. También comenzaron las tareas de preparación del terreno en Tratayén, mientras que TGS informó que adjudicó contratos para la provisión de equipos, materiales y ejecución de las obras.
Una inversión de US$ 3.000 millones
La compañía estima una inversión cercana a los US$ 3.000 millones para desarrollar el proyecto, cuya entrada en operación está prevista para 2030.
El objetivo comercial es triplicar las exportaciones de líquidos de TGS y alcanzar ventas externas superiores a US$ 1.200 millones anuales, según las proyecciones difundidas por la empresa.
La iniciativa obtuvo además la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), en el marco de dos proyectos complementarios cuyo desembolso conjunto supera los US$ 3.200 millones.
La aprobación del régimen constituye un antecedente clave para el desarrollo, mientras que el comienzo de las tareas en Puerto Galván muestra el avance de la etapa constructiva.
Más capacidad para aprovechar la producción de Vaca Muerta
El alcance del megaproyecto va más allá de la instalación de una nueva terminal exportadora. También busca responder a una necesidad de infraestructura vinculada con el crecimiento de la producción de hidrocarburos.
Durante la extracción de petróleo y gas en Vaca Muerta se generan corrientes de gas que requieren captación, tratamiento y transporte. Si la infraestructura disponible no acompaña el aumento de la producción, esa capacidad puede convertirse en una limitación para el desarrollo de nuevos volúmenes.
Las nuevas instalaciones permitirán recuperar y comercializar componentes líquidos que actualmente requieren capacidad de procesamiento específica. A su vez, el tratamiento del gas restante facilitará su acondicionamiento para ingresar a los sistemas de transporte.
De esta manera, TGS apunta a integrar el aprovechamiento industrial de los líquidos con las necesidades operativas de una cuenca que continúa expandiendo su producción.
Bahía Blanca, un punto estratégico para las exportaciones
La ejecución de las obras también refuerza el papel de Bahía Blanca como centro industrial, logístico y portuario para la actividad energética argentina.
La ciudad concentrará instalaciones de fraccionamiento, almacenamiento y despacho que permitirán completar el recorrido de los líquidos desde Neuquén hasta los mercados externos.
Durante la construcción, el proyecto demandará equipos, materiales, servicios especializados y logística. Una vez que entre en operación, las instalaciones requerirán tareas de mantenimiento y operación industrial, además de los servicios asociados a la actividad portuaria.
La magnitud de estos efectos dependerá del desarrollo efectivo de las obras y de la puesta en marcha de las instalaciones previstas.
Con los primeros trabajos en Puerto Galván, TGS comienza a materializar una infraestructura que busca transformar parte de la producción de Vaca Muerta en nuevos productos exportables y ampliar la capacidad industrial y energética del país.
Para conocer los antecedentes de esta inversión y la aprobación de sus proyectos bajo el RIGI, leé también: TGS obtuvo el aval del RIGI para una inversión de más de US$ 3.200 millones en Vaca Muerta.
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