La compañía confirmó que extrae gas no convencional de la formación D-129 desde hace más de 18 meses. Aunque los niveles de productividad todavía están por debajo de las expectativas, el avance abre nuevas perspectivas para una cuenca históricamente vinculada a la producción convencional de hidrocarburos.
Pan American Energy (PAE) avanza en la evaluación del potencial no convencional de la Cuenca del Golfo San Jorge. Su CEO, Marcos Bulgheroni, confirmó que la compañía produce shale gas en Cerro Dragón desde hace más de un año y medio, un desarrollo que podría ampliar las alternativas productivas de uno de los principales activos hidrocarburíferos de Chubut.
La novedad fue comunicada durante la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026, donde el ejecutivo explicó que los trabajos se concentran en la formación D-129. Si bien los resultados permitieron comprobar la presencia de gas no convencional, la empresa todavía necesita mejorar la productividad de los pozos y profundizar el conocimiento de las características geológicas de la roca.
Bulgheroni comparó la etapa actual con los primeros años del desarrollo de Vaca Muerta, cuando la industria todavía estaba ajustando sus técnicas de perforación y fractura para adaptar las operaciones a las condiciones del subsuelo.
La comparación no implica que el Golfo San Jorge vaya a replicar necesariamente la escala de producción de la cuenca neuquina. El objetivo es desarrollar un modelo propio, basado en las particularidades geológicas del área y en la infraestructura disponible.
Nuevos pozos para conocer el potencial de la formación D-129
La estrategia de PAE combina estudios geológicos, perforación y ensayos destinados a determinar cómo responde la formación D-129 a las técnicas de explotación no convencional.
La compañía ya avanzó con pozos piloto y trabajos de fractura hidráulica. Además, perforó un tercer pozo y obtuvo muestras de roca —conocidas como coronas— para analizar con mayor precisión sus características y diseñar una estrategia de estimulación adecuada.
Según explicó Bulgheroni, la productividad alcanzada hasta el momento todavía no responde a las expectativas de la empresa. Por eso, los próximos trabajos buscarán optimizar el diseño de las fracturas y extender la rama horizontal del pozo, con el propósito de mejorar el rendimiento.
El plan piloto anunciado por PAE contempla una inversión cercana a los US$250 millones y la perforación de cinco pozos. En paralelo, la provincia de Chubut autorizó la reconversión de Cerro Dragón en una concesión de explotación no convencional de hidrocarburos, con un plazo de 35 años y una extensión adicional de diez años asociada al marco de inversión.
La continuidad de los ensayos será determinante para establecer el potencial productivo del recurso y evaluar las condiciones necesarias para avanzar hacia un desarrollo de mayor escala.
Tecnología y recuperación mejorada para sostener Cerro Dragón
El avance del shale gas forma parte de una estrategia más amplia de PAE para extender la vida productiva de Cerro Dragón, un área madura que durante décadas tuvo un papel central en la producción convencional de hidrocarburos del país.
Uno de los ejes es la incorporación de herramientas digitales para mejorar el monitoreo de las operaciones. La compañía utiliza drones que capturan imágenes térmicas y convencionales, procesadas mediante sistemas de inteligencia artificial para identificar anomalías, detectar posibles fallas y orientar las intervenciones en campo.
El objetivo es reemplazar parte de las recorridas tradicionales por un esquema de vigilancia más eficiente, que permita asignar los recursos técnicos a los puntos donde se necesitan.
Otro frente es la recuperación terciaria, una técnica que busca extraer petróleo que permanece en el reservorio después de las etapas convencionales de recuperación. Para este desarrollo, PAE impulsa un proyecto de aproximadamente US$1.200 millones que contempla 22 plantas de polímeros y distintas intervenciones en el yacimiento.
La iniciativa apunta a recuperar al menos 50 millones de barriles adicionales de petróleo. De esta manera, la compañía combina la mejora de los campos existentes con la evaluación de nuevos recursos no convencionales.
El GNL amplía las alternativas para el gas argentino
Durante su exposición, Bulgheroni también repasó los avances del proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) mediante unidades flotantes que PAE impulsa junto con YPF y otros socios.
La iniciativa busca ampliar la capacidad argentina para colocar gas en los mercados internacionales y aprovechar los recursos de Vaca Muerta. El cronograma informado por la compañía contempla la llegada de la primera unidad flotante durante 2027, mientras que una segunda incorporación está prevista para fines de 2028 o 2029.
El desarrollo de infraestructura para exportar GNL se vincula con un desafío más amplio para el sector energético: generar mercados capaces de absorber una producción creciente. En ese escenario, el gas también puede impulsar actividades industriales como la petroquímica y la fabricación de fertilizantes, además de abastecer la demanda energética de instalaciones de alto consumo, como los centros de datos.
Para el Golfo San Jorge, la producción de shale gas representa una línea de exploración adicional a la actividad convencional y a los proyectos de recuperación mejorada. Sin embargo, su impacto futuro dependerá de los resultados técnicos y económicos que arrojen los próximos pozos.
El desafío de PAE será transformar los resultados iniciales de la formación D-129 en un desarrollo sostenible, capaz de complementar la producción existente y abrir nuevas oportunidades de inversión para la cuenca.
En paralelo, PAE continúa incorporando tecnología para mejorar la eficiencia de sus operaciones en la cuenca. Leé también: PAE alcanzó los 3.005 metros de profundidad con Casing Drilling en Golfo San Jorge.
Mercado
Cotizaciones en vivo
Dólar en Argentina
Commodities


