El sector creció 84,3% interanual en los primeros cuatro meses del año, liderado por el litio, el oro y la plata. Si los precios se sostienen, la proyección conservadora podría quedarse corta.

Argentina no habla de lo que «podría ser» en minería. Ya lo está siendo. Las exportaciones mineras argentinas alcanzaron USD 3.254 millones entre enero y abril de 2026, el mejor primer cuatrimestre de la historia del sector, con un crecimiento del 84,3% frente al mismo período de 2025 y un 161,8% por encima del promedio registrado entre 2010 y 2025.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras estima que las exportaciones mineras del sector podrían superar los USD 9.000 millones en 2026, consolidando una nueva etapa de crecimiento impulsada por el litio, el oro, la plata y las inversiones vinculadas al RIGI. La estimación representa un incremento del 49% en comparación con los USD 6.056 millones registrados en 2025, año que ya había marcado un récord histórico.
Y hay quienes creen que incluso esa cifra es conservadora. El propio presidente de CAEM advirtió que si los precios del oro, la plata y el litio se mantienen en los niveles actuales, el número podría superar los USD 10.000 millones.
El litio, motor del salto
El litio lideró el crecimiento en el primer cuatrimestre con una suba interanual del 137,8%, mientras que los minerales metalíferos aumentaron 77,6%. El mineral clave para las baterías eléctricas combina en 2026 dos variables que raramente coinciden: más volumen de producción y mejores precios internacionales.
El informe proyecta una producción de litio de 172.000 toneladas LCE en 2026, equivalente a un crecimiento cercano al 48% respecto de 2025. Con un valor promedio proyectado de USD 14,9 por kilogramo, las exportaciones de litio podrían escalar hasta los USD 2.559 millones, un salto del 181% frente al año anterior.
La foto de largo plazo
Más allá de los números de 2026, la perspectiva de mediano plazo es la que realmente impacta. La Secretaría de Minería proyecta que las exportaciones del sector se sextuplicarán hacia 2035, impulsadas por el cobre y el litio; el sector necesitará inversiones por USD 57.000 millones para concretar ese potencial. Ese salto depende de la puesta en marcha de ocho proyectos cupríferos en estados avanzados: Vicuña, El Pachón, Los Azules, Taca Taca, MARA, San Jorge, Altar y la reactivación de Alumbrera.
Los autores del informe remarcan que la minería se mantiene desde 2003 como la actividad con mayor ingreso neto de divisas por inversión extranjera directa en la economía argentina. En un país que necesita dólares, ese dato tiene un peso que va mucho más allá del sector.

